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Latinoamérica y el Caribe: Comisión de estudio presenta informe a la Conferencia General

 
La Obispa Minerva Carcaño y el Obispo Elías Galván dijeron sentirse privilegiados por ser la voz de la Comisión de Estudio y piden a la asamblea que juntos pueden compartir las buenas nuevas de Jesucristo. Fotos UMNS por Mike Dubose.

Por Amanda Bachus
April 28, 2008 | FORT WORTH, Texas (UMNS)

La comisión encargada de estudiar las relaciones entre la Iglesia Metodista Unida y las iglesias autónomas de Latinoamérica y el Caribe, presidida por la Obispa Minerva Carcaño, presentó su informe a la Conferencia General 2008.

La Obispa Minerva Carcaño, presidenta de la comisión, tomó el podio, saludó a la audiencia en el nombre de Dios y transmitió el saludo de las iglesias latinoamericanas y caribeñas. Desde la tarima invitó a los obispos y delegados de las iglesias latinoamericanas, presentes en la asamblea, a pasar a la plataforma mientras los asistentes entonaban “Vem”, un himno en portugués, bajo la conducción de Jorge Lockward.

En esta ocasión, la obispa Carcaño, junto al obispo Elías Galván, señaló que ambos tienen el enorme privilegio de ser la voz de este estudio, cuando hoy se pide a los metodistas unidos que se reconecten con sus hermanos y hermanas de Latino América y el Caribe.

Sumario histórico del metodismo en Latinoamérica y el Caribe

El obispo Elías Galván entregó un sumario histórico del metodismo en el resto del continente americano. Las primeras comunidades metodistas establecidas fuera de Inglaterra o Irlanda fueron plantadas por un grupo de esclavos en la Isla de Antigua, en 1760.


Obispos y delegados latinoamericanos
y caribeños son invitados a subir al escenario durante la presentación del reporte de la comisión de estudio a la Conferencia General 2008, en
Ft. Worth, Texas.

Después se darían las primeras clases metodistas organizadas en Río de Janeiro, Brasil, en 1835 por el Rdo. Fountain Pitts, de la Iglesia McKenzie de Nashville, Tennessee, misionero enviado por la Junta de Misiones. Desde allí, el misionero continuaría a Montevideo, Uruguay, donde formó una pequeña sociedad. Más adelante se movió a Buenos Aires.

En 1924, se reúne la primera Conferencia Central en la Ciudad de Panamá y, en 1932, se elige al primer obispo en Latinoamérica. El camino a la autonomía comienza el año 1930, cuando Brasil y México se hacen denominaciones autónomas, añade Galván.

Galván recordó las palabras del Obispo argentino Sante Uberto Barbieri, cuando mencionó la necesidad de las iglesias latinoamericanas de tomar sus propias decisiones y citó las palabras del obispo argentino: “Nuestra autonomía no debe significar que vayamos a apartarnos hasta volvernos meros nacionalistas y unidades aisladas, esperamos formar conferencias regionales en Latinoamérica en lugar de las conferencia centrales”.

Posteriormente, en la década de 1960, después que los metodistas de Latinoamérica expresan su deseo de tomar sus propias decisiones, se forma un equipo de trabajo especial de la iglesia de los Estados Unidos que determina que la solución es el camino a la autonomía.

Después se pediría a la conferencia latinoamericana que considere cuatro opciones: una estructura de conferencia central perfeccionada, autonomía para las iglesias individuales, una iglesia internacional con conferencias generales regionales o una conferencia mundial de iglesias metodistas compuesta de iglesias regionales autónomas.

 
El Obispo Galván se dirige a la asamblea de la Conferencia General y hace un recorrido histórico de la presencia metodista en Latinoamérica
y el Caribe.

Todas las conferencias que escogieron autonomía, entre los años 1964 y 1970, quedarían desconectadas en su misma región como por fuera de ella. “Esas iglesias no deseaban dejar la conexión, pero la conexión las dejó a ellas”, señaló Galván.

Sin embargo se formaron alianzas entre ellas. En 1969, se crea el Consejo de Iglesias Evangélicas Metodistas de América Latina y el Caribe (CIEMAL). En el presente, la organización mantiene relaciones con iglesias metodistas de Gran Bretaña y la Iglesia Metodista del Canadá. CIEMAL también tiene lazos de amistad y de cooperación con MARCHA.

Galván siguió con el recuento. Más adelante, en la Conferencia General de 1988, se estableció una nueva categoría llamada “iglesia en pacto”, que implica crecimiento espiritual mutuo, conciencia cultural y compartir recursos e ideas para la misión.

En 1992, la Iglesia Metodista de Puerto Rico se hizo autónoma. En esa ocasión también se le concedió concordato, lo cual le garantiza plena participación y voto en la Conferencia General de la IMU.

Galván recordó que, durante el evento de marzo de 2007, la comisión de estudio expresó su gran deseo de iniciar nuevos comienzos y recomendó crear relaciones y lazos de trabajo vitales entre ambas iglesias. Estos organismos se volvieron a reunir en una consulta en Puerto Rico, en 2002, y en la semana pasada, en Fort Worth.

“Se espera que nuestro informe haga eco de esas voces y esta Conferencia General tome los primeros pasos hacia la apertura de un sendero nuevo para la construcción de relaciones fuertes en el futuro”, concluyó Galván.

Obispa Carcaño capta la atención de la asamblea


La Obispa Minerva Carcaño pide a los delegados aprobar el reporte y las recomendaciones de la Comisión, y se ahonden las relaciones conexionales
entre la IMU y las iglesias de América
Latina y el Caribe.

Inmediatamente después, la Obispa Minerva Carcaño, presidenta de la comisión de estudio se dirigió a una audiencia presta a escuchar sus palabras iniciales: “el amor a Dios y el compromiso a Jesucristo nos unen en una misma historia”.

En su presentación, se dirigió a la asamblea diciendo que el comité cree que es necesario recordar la unidad de fe y testimonio que une a los metodistas en el cuerpo de Cristo y como ciudadanos del reino de Dios, un reino que no conoce las fronteras creadas por humanos y que no se subyuga ante la estructura política.

La cultura dominante nos enseña responsabilidad e iniciativa, pero falla en enseñarnos los valores de las relaciones y cómo relacionarnos más allá de nosotros mismos. Tampoco toma en cuenta a otros que puedan tener mejores respuestas, o puedan brindar soluciones creativas a los asuntos difíciles de nuestros días,” señaló.

Carcaño señaló que las iglesias y sus miembros han permitido que la situación política de los Estados Unidos con otros países defina y dirija nuestras relaciones con los hermanos y hermanas del sur, señaló.

Agregó que como parte de la cultura dominante, los metodistas unidos de los Estados Unidos creen muy fácilmente que nosotros somos los únicos que debemos iniciar cualquier plan y todo buen trabajo.

Esta petición llega después de la presentación efectuada el 26 de abril entre la Iglesia Metodista Unida y la Comisión de Estudio de la Conferencia General sobre las relaciones con los metodistas de Latinoamérica y el Caribe. Para este fin, los delegados votarán sobre el reporte de este comité y sus recomendaciones.

El reporte se encuentra en el manual de propuestas y peticiones del Daily Christian Advocate Volumen #2, Section 2 p. 18188.

Para más información, escriba a abachus@umcom.org o hcasanova@umcom.org.

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